La concha del abulón tiene forma de oreja y está compuesta de fragmentos microscópicos de carbonato de calcio apilados, con material proteico entre ellos que los mantiene unidos. Este material proteico le confiere gran resistencia, además de su belleza y su gran significado cultural para diversas personas.
El pueblo maorí de Nueva Zelanda utilizaba conchas de abulón para el arte guerrero y la joyería, creyendo que la concha fortalecía el cuerpo y el corazón de quien la usaba.
En las culturas nativas americanas, la concha de abulón se utiliza para quemar salvia, creyendo que el poder espiritual del abulón y la salvia llevarían mensajes a sus dioses.
La nación Apache cree que existe una conexión entre el abulón y la primera mujer, conocida como la Mujer Pintada de Blanco, que sobrevivió a la gran inundación en la concha de un abulón.
Estas conchas han sido pulidas para resaltar su color natural.