Aunque a menudo se les llama nódulos septarianos, esta roca sedimentaria es técnicamente una concreción. Una concreción es una masa esférica, ovalada o irregular que se forma alrededor de un núcleo. Suelen desarrollar grietas radiales que se rellenan con otros minerales. El nombre septarium (plural: septaria) proviene del latín septum ("partición").
Los nódulos septarianos se originaron en el Cretácico, lo que significa que se formaron aproximadamente al mismo tiempo que se extinguieron los dinosaurios. Antiguamente se conocía como Rocadragón.
Se cree que contiene la sabiduría de la Tierra, la calma del agua y el fuego del dragón. Puede hacerte sentir tan fuerte como un dragón. Se dice que ayuda a tener mayor tolerancia, paciencia y flexibilidad emocional. Al meditar sobre él, puede detectar una enfermedad subyacente y luego enfocar el cuerpo en su autocuración, absorbiendo la energía negativa acumulada durante el tiempo y transformándola en fuerza cuando sea necesario.